Nuevos Motores Renault Trucks DXi en Argentina
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La pregunta sobre quién fabrica los helados Freddo nos lleva a un viaje fascinante a través de la historia de Argentina, la inmigración y la resiliencia empresarial. Freddo no es solo una marca de helados; es un verdadero ícono cultural argentino, una historia que comenzó con el sueño de dos familias de inmigrantes italianos y que ha evolucionado a lo largo de más de cinco décadas. Aunque la respuesta a “quién lo fabrica” ha cambiado con el tiempo, la esencia de su sabor, que evoca calidad y tradición, ha perdurado. Acompáñenos a desentrañar la historia detrás de una de las heladerías más queridas de América Latina.
La historia de Freddo comienza en 1969, pero sus raíces se hunden más profundamente en la tradición heladera italiana traída a Argentina. Fue fundada por la asociación de dos familias: los Guarracino y los Aversa. Luis Aversa, un inmigrante italiano, ya tenía experiencia en el rubro, habiendo trabajado desde 1931 en un almacén que se transformaría en la heladería Persico. Por otro lado, Juan Guarracino, también inmigrante, se dedicaba al comercio de frutas desde 1936 junto a sus hijos. El destino unió a estas dos familias cuando Salvador Guarracino se casó con María, la hija de Luis Aversa.
Tras el cierre de la heladería original donde trabajaba Aversa, ambas familias decidieron unir fuerzas y conocimiento. Los Guarracino aportaron su experiencia comercial y los Aversa su maestría en la elaboración de helados. Así, en 1969, abrieron el primer local de Freddo en el corazón del coqueto barrio de Recoleta, en Buenos Aires. Desde el primer día, la clave de su éxito fue un producto de calidad superior, con recetas que respetaban la tradición italiana y utilizaban materias primas de primera. El sabor artesanal, cremoso e intenso de sus helados, especialmente su famoso dulce de leche, rápidamente conquistó el paladar de los porteños, convirtiendo a esa esquina en un punto de encuentro obligado.
Durante sus primeras dos décadas, el crecimiento de Freddo fue orgánico y controlado. Para 1990, la marca contaba con apenas tres locales, manteniendo un perfil de heladería de barrio de alta calidad. Sin embargo, la década de los 90 trajo consigo un cambio de paradigma en Argentina, con la llegada de grandes grupos inversores y un auge del consumo. Freddo no fue ajeno a esta tendencia.
La marca inició un proceso de expansión sin precedentes. Para fines de 1998, ya no eran tres locales, sino 44 sucursales propias distribuidas en Argentina, Chile y Uruguay. Su facturación se estimaba en unos 40 millones de pesos, una cifra impresionante para la época. Este crecimiento exponencial llamó la atención del Grupo Exxel, uno de los fondos de inversión más agresivos de la década en Argentina. En 1998, la operación se concretó: las familias fundadoras vendieron Freddo por la asombrosa suma de 82 millones de dólares. Bajo la nueva dirección, la expansión continuó, llegando a 50 sucursales y alcanzando una facturación de 580 millones de dólares en el año 2000. Freddo había dejado de ser una empresa familiar para convertirse en una gran corporación.
Lo que parecía una historia de éxito imparable encontró un obstáculo mayúsculo: la devastadora crisis económica y social de 2001 en Argentina. El colapso económico golpeó duramente al consumo y Freddo, ahora una gran estructura con altos costos fijos, sintió el impacto de lleno. La empresa comenzó a generar pérdidas de 10 millones de dólares por año y acumuló una deuda de 30 millones de dólares.
El sector heladero en su conjunto sufría una caída en las ventas del 10%, y el modelo de negocio de Freddo se volvió insostenible. La nueva gestión tuvo que tomar medidas drásticas, incluyendo el cierre de 15 locales. Finalmente, el Banco Galicia, que era el principal acreedor de la cadena, tomó el control de la compañía para evitar su quiebra total, con el objetivo de sanearla y ponerla nuevamente a la venta para recuperar parte de su inversión.
Con una Argentina que comenzaba a mostrar signos de recuperación económica, en febrero de 2004 apareció un nuevo comprador. El grupo inversor argentino Pegasus adquirió Freddo por una cifra cercana a los 20 millones de dólares, muy lejos de los 82 millones pagados por Exxel años atrás. Pegasus entendió que para salvar la marca era necesario reconectar con sus orígenes y su prestigio.
En 2005, se inició un profundo proceso de renovación de la imagen corporativa, buscando resaltar el aspecto clásico y premium de la marca. Pero el cambio más significativo vendría años después. Hacia 2018, en un nuevo contexto de caída del consumo, Freddo aplicó una nueva estrategia de reconversión de su negocio. La compañía tomó dos decisiones fundamentales:
Este cambio respondió a la pregunta central: ¿Quién fabrica Freddo hoy? Ya no es la propia empresa en una fábrica central, sino una red de productores seleccionados que trabajan bajo las estrictas especificaciones de la marca.
| Característica | Modelo Original / Exxel (Hasta 2018) | Modelo Actual (Post 2018) |
|---|---|---|
| Propiedad de Locales | Mayormente propios, con algunas franquicias. | 100% franquiciados. |
| Producción | Centralizada en fábrica propia (Balvanera). | Tercerizada a proveedores externos. |
| Enfoque de la Empresa | Productor y vendedor minorista. | Gestor de marca, desarrollo de producto y red de franquicias. |
Actualmente, Freddo ha demostrado una increíble capacidad de adaptación. La marca no solo sobrevivió a múltiples crisis, sino que ha logrado expandirse internacionalmente. Hoy tiene presencia en Uruguay, Brasil, Chile, Perú, Paraguay, Puerto Rico, Panamá, México y Estados Unidos. Un dato clave es que, a pesar de su expansión, todos los productos se siguen elaborando en Argentina para garantizar la consistencia y calidad del sabor que la hizo famosa, exportándose desde allí al resto del mundo.
La innovación también es parte de su presente. Además de sus clásicos helados vendidos por peso y su oferta de cafetería, Freddo ha incursionado en el mercado de los supermercados con helados pre-envasados. Más recientemente, en 2022, en una alianza con la foodtech chilena NotCo, lanzaron “NotGelato by Freddo”, una línea de helados veganos que busca atraer a nuevos consumidores y adaptarse a las tendencias del mercado. Su prestigio es tal que incluso estrellas de Hollywood como Ryan Gosling han mencionado públicamente su gusto por estos helados, consolidando su estatus de ícono global.
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