Norte Argentino: Guía para un Viaje de 5 Días
Embárcate en un road trip inolvidable por Salta y Jujuy. Te guiamos en una ruta...
En la industria moderna, la gestión segura de sustancias químicas es una prioridad absoluta. Antes de la globalización, cada país establecía sus propias reglas para el etiquetado, creando un panorama complejo y a menudo confuso para el comercio internacional. Sin embargo, la necesidad de unificar criterios dio origen al SGA (Sistema Globalmente Armonizado de Clasificación y Etiquetado de Productos Químicos), un estándar internacional que ha revolucionado la forma en que comunicamos los peligros asociados a estas sustancias. Este sistema no solo protege a los trabajadores y al medio ambiente, sino que también facilita el comercio global, asegurando que la información crítica sea clara y coherente en toda la cadena de suministro.

El SGA es una iniciativa desarrollada por las Naciones Unidas con el objetivo de estandarizar los criterios para la clasificación de los peligros de los productos químicos y los elementos de comunicación de dichos peligros, como las etiquetas y las fichas de datos de seguridad (FDS). Antes de su implementación, una sustancia podía ser clasificada como tóxica en un país y no peligrosa en otro, generando riesgos significativos y barreras comerciales. El SGA resuelve este problema proporcionando un lenguaje común y universalmente comprensible para la identificación de peligros.
La adopción de este sistema, aunque implica costos iniciales para la reevaluación y reetiquetado de productos, ofrece ventajas invaluables a largo plazo.
Para que una etiqueta cumpla con la normativa del SGA, debe contener una serie de elementos específicos diseñados para transmitir la información de peligro de forma rápida y eficaz. Cada uno de estos componentes tiene un propósito claro y es fundamental para la correcta interpretación del riesgo.
Debe incluir el nombre o número de la sustancia química o mezcla. Esta denominación técnica tiene que estar armonizada con estándares internacionales como IUPAC (Unión Internacional de Química Pura y Aplicada) o CAS (Chemical Abstracts Service). Si el producto es transportado como mercancía peligrosa, el identificador debe coincidir con el nombre de expedición de la ONU. Su objetivo es permitir una identificación precisa e inequívoca del producto para evitar cualquier confusión.
Son símbolos gráficos con forma de rombo con un borde rojo, un fondo blanco y un símbolo negro en el interior. Cada pictograma representa un tipo de peligro específico (físico, para la salud o para el medio ambiente). Es posible y a menudo necesario utilizar más de un pictograma en una misma etiqueta si la sustancia presenta múltiples riesgos. Algunos ejemplos comunes incluyen:
Se utiliza para indicar el nivel relativo de gravedad del peligro. Solo se emplean dos palabras:
En una etiqueta solo debe aparecer una de estas dos palabras, siempre la que corresponda a la clase de peligro más alta presente en el producto.

Son frases estandarizadas que describen la naturaleza del peligro de la sustancia o mezcla. Por ejemplo: “Provoca quemaduras graves en la piel y lesiones oculares” o “Mortal en caso de ingestión”. Si un producto tiene varios peligros, todas las indicaciones correspondientes deben figurar en la etiqueta.
Describen las medidas recomendadas que deben tomarse para minimizar o prevenir los efectos adversos derivados de la exposición al producto. Se agrupan en categorías: prevención, respuesta, almacenamiento y eliminación. Un ejemplo sería: “Mantener alejado del calor, de superficies calientes, de chispas, de llamas abiertas y de cualquier otra fuente de ignición. No fumar”.
La etiqueta debe incluir el nombre, la dirección completa y el número de teléfono del fabricante, importador o proveedor responsable del producto. Esta información es vital para poder contactar con el responsable en caso de emergencia o para solicitar más información.
Aunque el SGA no establece tamaños mínimos universales, sí exige que las etiquetas sean claramente legibles. Sin embargo, algunas jurisdicciones, como la Unión Europea a través del Reglamento CLP, sí especifican dimensiones mínimas en función de la capacidad del envase. Esto garantiza que la información de seguridad sea visible y proporcional al tamaño del contenedor.
| Capacidad del Contenedor | Dimensiones Mínimas de la Etiqueta (UE) |
|---|---|
| Hasta 3 litros | Al menos 52 x 74 mm |
| Más de 3 litros hasta 50 litros | Al menos 74 x 105 mm |
| Más de 50 litros hasta 500 litros | Al menos 105 x 148 mm |
| Más de 500 litros | Al menos 148 x 210 mm |
La variabilidad en los requisitos de etiquetado (diferentes productos, idiomas, y normativas regionales) hace que la impresión interna y bajo demanda sea una solución atractiva para muchos fabricantes. Existen principalmente dos enfoques tecnológicos para abordar este desafío.

Este método utiliza una impresora de transferencia térmica (similar a una impresora de códigos de barras) para imprimir la información variable en negro (texto, identificadores) sobre un rollo de etiquetas que ya tiene los rombos rojos de los pictogramas preimpresos. Si bien puede ser una solución económica, presenta desventajas logísticas: requiere mantener un inventario de diferentes rollos preimpresos para cada combinación de pictogramas, lo que aumenta la complejidad y el riesgo de error humano al seleccionar el rollo incorrecto.
Utilizar una impresora de etiquetas digital a color permite imprimir la etiqueta completa en un solo paso, desde un archivo digital. Esto incluye los pictogramas rojos, el texto negro, logotipos de la empresa y otros elementos gráficos. Ofrece una flexibilidad máxima, permitiendo imprimir la etiqueta exacta que se necesita en el momento preciso, sin importar el país de destino o las variaciones del producto. Elimina la necesidad de gestionar inventarios de etiquetas preimpresas y reduce drásticamente el riesgo de errores.
| Característica | Impresión Monocromática | Impresión Digital a Color |
|---|---|---|
| Flexibilidad | Baja. Depende del stock de etiquetas preimpresas. | Muy alta. Impresión 100% variable bajo demanda. |
| Gestión de Inventario | Compleja. Se necesitan múltiples tipos de rollos. | Simple. Solo se necesita un tipo de rollo en blanco. |
| Riesgo de Error | Alto, debido a la selección manual del rollo correcto. | Mínimo. El diseño es digital y se imprime en un solo paso. |
| Integración de Marca | Limitada. Solo se puede imprimir en negro. | Total. Permite incluir logos y gráficos a todo color. |
La etiqueta debe contener, como mínimo, los siguientes seis elementos clave del SGA: 1) Identificador del producto, 2) Pictogramas de peligro correspondientes, 3) Una palabra de advertencia (“Peligro” o “Atención”), 4) Las indicaciones de peligro, 5) Los consejos de prudencia para su manejo seguro, y 6) La información de contacto del proveedor. Además, debe indicarse la cantidad nominal del producto si no está especificada en otro lugar del envase.
Sí. La etiqueta debe estar redactada en la lengua o lenguas oficiales del Estado miembro o país donde se comercializa el producto. Se pueden incluir otros idiomas, pero la información debe ser idéntica en todos ellos para evitar contradicciones.
En este caso, se deben incluir todos los pictogramas e indicaciones de peligro correspondientes a cada riesgo. Sin embargo, para la palabra de advertencia, se aplicará el principio de precedencia: solo se utilizará la palabra que corresponda al peligro más grave. Es decir, si un producto tiene un peligro que requiere la palabra “Peligro” y otro que requiere “Atención“, en la etiqueta final solo aparecerá “Peligro”.
Embárcate en un road trip inolvidable por Salta y Jujuy. Te guiamos en una ruta...
Descubre la fascinante historia de LATAM Airlines. ¿A qué alianza pertenece? Te contamos todo sobre...
Descubre cómo YPF FULL se transformó en la cadena de retail más grande de Argentina...
Descubre cómo las soluciones de YPF para empresas te permiten comprar combustible a crédito, optimizando...